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taller cerámico está instalado en el corazón
de la Alpujarra Granadina, a 4 Km. de Órgiva, en el cortijo
denominado "Poyo Dios".
En su cerámica, Ángel
trata de resaltar su carácter puramente artesanal.
Cada pieza está decorada manualmente con esmaltes elaborados
en sus propios talleres a partir de materias primas naturales,
huyendo de los esmaltes comerciales, que ofrecen una gama
reducida de coloraciones y texturas. Por el contrario, la
combinación adecuada de los distintos elementos utilizados,
les permite obtener una serie prácticamente ilimitada
de colores y matices, que constituyen una de las principales
aportaciones de sus piezas.
Armonizan la riqueza del colorido con
un enmarque sobrio, utilizando maderas nobles de castaño,
roble, etc., extraídos directamente por ellos de la
sierra alpujarreña. Esta resonancia entre la exuberancia
de color y la sencillez de tratamiento de las maderas empleadas
acentúa aún más la autenticidad artesanal
de las piezas.
Sus obras nacen con la finalidad de
ser al mismo tiempo útiles y bellas, combinando maderas
nobles y cerámica policromada en mesas, arcones, espejos,
perchas, muebles diversos, murales, etc., que les confiere
un carácter altamente decorativo.
En un principio, y durante varios años,
cocían en hornos de leña. Actualmente utilizan
el horno de gas propano a temperaturas que varían entre
los 1000 y 1250 ºC, de acuerdo a las propiedades de los
barros empleados y la finalidad de la obra.
Las características que buscan
en sus piezas (facilidad de secado, mínima deformación,
buena adherencia al esmalte, pequeño coeficiente de
dilatación y contracción, etc.), les ha obligado
a preparar sus propias arcillas locales, altamente plásticas
como la launa, y arcillas magras procedentes de la levigación
de arenas alpujarreñas.
La filosofía última y
fundamental de su trabajo es el gozo estético derivado
de la ejecución de una obra bella, y procurar que este
sentimiento sea compartido por su destinatario.
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