| Creada
en 1992 a partir de la Escuela Taller "Alto Andarax",
de la que Ignacio Suárez fue monitor durante tres años,
"Forjandarax" nació como empresa gracias al
impulso del Ayuntamiento de Fondón, que propició
la constitución de una cooperativa en la que entraron
a formar parte seis trabajadores: cuatro alumnos de la escuela-taller
y su monitor, más otra persona ajena hasta entonces a
aquella experiencia.
Tras
abandonar su antigua y tradicional forja familiar para embarcarse
en un negocio de futuro todavía incierto, Ignacio Suárez
recabó para este proyecto un préstamo de seis
millones de pesetas para la adquisición de maquinaria
y comenzó la nueva andadura con el bagaje de su propia
experiencia personal: un oficio heredero nada menos que de
cinco generaciones de fragüeros o herreros, y del que
dos hermanos intentan todavía mantener en la actualidad
su espíritu artesanal contra viento y marea.
Afortunadamente,
después de muchas vicisitudes, en "Forjandarax"
siguen trabajando en lo que verdaderamente les gusta, que
no es otra cosa que la forja artística y tradicional,
pudiendo mostrarse orgullosos de ofrecer forja en fragua real
y visible, y no fragua "de catálogo", de
la que tan saturado está ya el mercado.
|